El día después del descarrilamiento del tren Sarmiento en las inmediaciones de la estación Liniers, que dejó el saldo de más de 20 heridos, el Gobierno asegura que se trata de una consecuencia de “20 años de desinversión” y da lugar a una investigación interna a través de la Junta de Seguridad en el Transporte (JST) para determinar en detalle lo sucedido.
El descarrilamiento de la formación 3358 que se dirigía de Moreno a Once y que dejó 20 heridos, diez de ellos con politraumatismos, refuerza además la idea de la administración de avanzar en la privatización de la empresa.
“La Junta de Seguridad en el Transporte está investigando. También la justicia. El problema es histórico, los trenes y las vías están en mal estado desde hace años”, sintetizó un importante funcionario.
El accidente dio lugar a la apertura de una causa judicial, que incluyó la realización de exámenes toxicológicos al conductor de la formación. El juez Julián Ercolini, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N° 12, inició el expediente por “interrupción a los medios de transporte” tras la intervención de la Policía Federal.
En paralelo, la JST, organismo descentralizado bajo la órbita del Ministerio de Economía, lleva adelante el debido proceso de investigación que concluirá con un análisis del suceso para determinar los hechos y supervisar las medidas de seguridad operacional implementadas. Según supo Infobae, los resultados de la investigación serán aportados a la Justicia y evaluados internamente.
“El accidente no tiene que pasar y se hace todo lo posible para que no suceda. Fue raro, se dio en un cambio de señalización en plena modernización del sistema y pasó esto por una situación de incompatibilidad”, admitieron a Infobae por los pasillos de Balcarce 50, y añadieron: “Hoy estamos ante un sistema hibrido entre lo viejo y lo nuevo. Los sindicalistas dicen que hay que modernizar el sistema, pero sale fortunas”.
Si bien el presidente Javier Milei pregona la idea de avanzar con la privatización del servicio, no está en los planes de la administración hacerlo en el mediano y largo plazo. La compañía que gestiona las líneas urbanas (como el Belgrano Sur, Mitre, Roca, San Martín y Sarmiento), regionales y de larga distancia debe encarar un extenso proceso de “acomodamiento” para facilitar “el interés” de los privados. Para eso, aspiran a actualizar el nivel de las tarifas y a reducir la dotación de la compañía.
Tras una nueva falla ferroviaria que se suma al choque del Tren San Martin del año pasado, en Casa Rosada evitan hablar de un déficit de gestión y contraponen que el accidente surgió como consecuencia del deterioro del sistema, que se encuentra en estado de emergencia desde el 12 de junio del año 2024. “No es un tema de gestión sino de 20 años de desinversión”, aclararon a Infobae desde la mesa chica del presidente Javier Milei, y añadieron: “Siempre el mercado resuelve los problemas”.
“Tuvimos muchos años de gobiernos peronistas que no han invertido un centavo en las vías. El sistema está destruido y no hay plata para sostenerlo”, remarcó una importante fuente, y sumó: “Mientras hay 30 mil empleados. Algo no está funcionando. Debe venir un privado a hacer las obras que hacen falta y a mantener las vías porque los que dicen sostener el sistema ferroviario no han invertido. La idea de privatizar está”.
Horas después del episodio, con el servicio normalizado, desde Trenes Argentinos aclararon a través de un comunicado que el hecho se produjo durante un cambio de vías, y que ante el descalce, el tren frenó “a tiempo según establece el protocolo de seguridad operacional”.




