MODO OSCURO

 

Morosidad en empresas: crece el reclamo por el costo del crédito

Aunque las tasas comerciales bajaron respecto del año pasado, el acceso al crédito sigue siendo desigual. La UIA reclama una reducción de la carga impositiva que encarece los préstamos para pymes.

28 de julio de 2026 - 8:29 pm

La economía mantiene una dinámica de dos velocidades y esa diferencia también empieza a reflejarse en el crédito bancario. Mientras la discusión sigue concentrada en el aumento de la morosidad de las familias, los bancos —que aún enfrentan presión sobre la calidad de sus carteras, aunque menor que meses atrás— sostienen su apuesta por financiar a las empresas, pero de manera cada vez más selectiva.

Hoy, los préstamos a empresas representan el 24,6% del activo total del sistema financiero, en un contexto en el que las tasas de interés se mantienen estables hace ya siete meses. Sin embargo, pese a que el costo del financiamiento cayó respecto del mismo período del año pasado, cuando la salida de las Lefi disparó el costo de financiamiento, no todas las compañías acceden a las mismas condiciones.

En un escenario de actividad económica dispar, las empresas más vinculadas al mercado interno comienzan a mostrar mayor estrés financiero y buscan refinanciar pasivos a tasas del 25%, con suerte dispar.

Al mismo tiempo, si bien la morosidad empresarial continúa en niveles bajos —3,5% según el último Informe sobre Bancos del BCRA—, el indicador muestra una persistente tendencia alcista.

En ese escenario conviven dos realidades. Por un lado, el sector empresario reclama una reducción de la carga impositiva que encarece el acceso al crédito para las pymes. Por otro, muchas compañías buscan refinanciar deudas tomadas el año pasado a tasas que llegaron a ubicarse entre 35% y 40% anual, aprovechando que hoy las principales líneas comerciales rondan el 25% TNA. Sin embargo, el acceso a ese financiamiento continúa siendo desigual y no todas las pymes logran obtener esas condiciones.

«Muchas líneas están en 35%, por encima de la inflación esperada. Hemos visto que muchas empresas tienen un balance sano y les niegan el crédito. Y obviamente que eso tiene que ver con el aumento de la tasa de la mora que hay en los últimos meses», señaló Martín Kalos, director de Epyca, en diálogo con Ámbito.

«Hay algo que está medio escondido en las estadísticas generales: tres cuartos del crédito se lo llevan pocas empresas. Empresas grandes o medianas, tramo 2. Mientras que las pequeñas y medianas, tramo 1, quedan escondidas y tienen mora. Esto los bancos lo saben y entonces toman medidas extras para cubrirse del riesgo y están retaseando el crédito a muchas pymes, muchas que pueden ser solventes, incluso por miedo».

Se reaviva el debate por la presión impositiva en los créditos
En diálogo con Ámbito, la UIA ratificó su reclamo por la necesidad de rebaja impositiva en el acceso al crédito. Fuentes de entidad industrial señalaron que el crédito a las pymes «está planchado». «La mora es real y hay pedidos de refinanciación. El propio sistema financiero está autorregulando la situación», agregaron.

«Hay un tema de fondo que es la caída de la actividad en varios sectores industriales y con ello del empleo. Pero volviendo al tema del financiamiento, el gran problema ahí es el impositivo, los impuestos al financiamiento y a la refinanciación de pasivos afectan al sector productivo, a ese problema lo compartimos con el sector bancario», concluyeron en diálogo con este medio.

El reclamo por el costo del financiamiento volvió a ganar fuerza este año. En abril, la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) y la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) advirtieron que la elevada carga impositiva encarece significativamente el crédito y dificulta el acceso al financiamiento, especialmente para las pymes.

Según un informe compartido por ambas entidades, los impuestos nacionales, provinciales y municipales pueden absorber hasta el 77% de la tasa de interés que paga quien toma un préstamo. En operaciones habituales, la incidencia tributaria representa cerca del 48% del costo financiero, porcentaje que supera el 60% en líneas con tasas más elevadas.

El esquema incluye tributos nacionales como el IVA y el impuesto a los Débitos y Créditos, además de Ingresos Brutos, sellos y tasas municipales, lo que, según las entidades, eleva el costo del crédito y reduce el acceso al financiamiento formal. Este tema, es uno de los que probablemente el Gobierno pueda solucionar en el corto plazo en parte para que el crédito pueda volver a hacer el mecanismo para reavivar la economía.

 

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